La lluvia ácida causa multitud de efectos nocivos tanto sobre los ecosistemas como sobre los materiales.

Aumentan la acidez de las aguas de rios y lagos, lo que se traduce en importantes daños en la vida acuática, tanto piscícola como vegetal.1194450240_0.jpg

Aumenta la acidez de los suelos, lo que se traduce en cambios en la composición de los mismos, produciéndose la lixiviación de nutrientes importantes para las plantas, tales como el calcio, y movilizándose metales tóxicos, tales como el cadmio níquel, manganeso, plomo, mercurio, que de esta forma se introducen también en las corrientes de agua.

La vegetación expuesta directamente a la lluvia ácida sufre no sólo las consecuencias del deterioro del suelo, sino también un daño directo que puede llegar a ocasionar incluso la muerte de muchas especies.

El patrimonio construido con piedra caliza experimenta también muchos daños, pues la piedra sufre la siguiente reacción química, proceso conocido como mal de la piedra:

CaCO3 (piedra caliza) + H2SO4 (lluvia ácida) ----------> CaSO4 (yeso) + CO2 + H2O

es decir, se transforma en yeso, y éste es disuelto por e agua con mucha mayor facilidad y además, al tener un volumen mayor, actúa como una cuña provocando el desmoronamiento de la piedra.

Los materiales metálicos se corroen a mucha mayor velocidad.

Otro efecto de la lluvia ácida es el aumento de la acidez en las aguas dulces